LOS SILOS

BREVE HISTORIA DEL CONJUNTO MONUMENTAL DE

LOS SILOS DE BURJASSOT

 

A finales del s. XVI, a causa del incremento poblacional que registraba, la ciudad de Valencia necesitaba urgentemente almacenar trigo para poder abastecer a sus numerosos habitantes, ya que la producción de este cereal en la región era insuficiente y había que importarlo de otros lugares, tanto de España como del extranjero.

 

Para almacenar ese trigo se disponía en Valencia del edificio del Almudín, y algunos otros pequeños almacenes, pero éstos eran insuficientes para la importante cantidad de grano necesaria. Además, las periódicas crecidas del río Turia, que inundaban la ciudad, representaban un riesgo, por lo que los Jurados de Valencia decidieron buscar un lugar más adecuado para su almacenamiento.

 

En 1573, reinando Felipe II, los Jurados de la ciudad de Valencia (equivalente al actual Ayuntamiento) mandaron excavar en una loma cercana a Burjassot, donde ya existía una Ermita dedicada a San Roque, tres pozos (silos) donde se guardó una partida de grano procedente de Sicilia. Como al año siguiente se pudo comprobar que el grano se había conservado perfectamente se continuaron excavando en los años siguientes nuevos silos. El proceso de construcción y reparación de estos silos fue un proceso progresivo, en el que algunos fueron cegados y terraplenados, normalmente por hallarse en mal estado, mientras que se construían otros nuevos. En la actualidad se conservan 41 de estos silos, si bien el número total de los construidos se estima en 47 o 48, según las fuentes.

 

 

Para evitar las filtraciones de agua de lluvia al interior de los depósitos, lo que podría llegar a dañar el grano almacenado, se construyó en la parte superior de la explanada un enlosado de piedra, en su mayoría procedente de las canteras de piedra azul de Murviedro (Sagunto).

 

Además de los propios silos, y para facilitar el transporte y manipulación del grano, se realizaron diversas construcciones complementarias, entre las que destacan una rampa de acceso con un gran portón, por donde accedían los carros cargados de trigo, diversos edificios para almacenar el grano mientras se procedía a su manejo (embarronats), un pozo (fechado en 1795), una cisterna y una bella cruz de estilo plateresco que ocupa el centro de la explanada, así como una valla perimetral que configura una explanada de aproximadamente 75 metros de lado.

 

La mayor parte de las obras se realizaron a lo largo del siglo XVI, si bien las obras no se dieron oficialmente por finalizadas hasta 1806, reinando Carlos IV.

 

A finales del siglo XIX y principios del XX, como resultado del proceso de “ensanche” del municipio de Burjassot, se urbanizaron las zonas aledañas a la explanada de los Silos, creándose una gran plaza donde se ubicó, en 1915, el actual Ayuntamiento, edificio inicialmente previsto como escuelas municipales. Para dar acceso a los Silos desde dicha plaza se construyó en esa época una gran escalinata de tipo imperial, que permite un cómodo acceso a la explanada, a través de una puerta realizada con una reja de hierro forjado, enmarcada por dos columnas.

 

 

Con la llegada de nuevas tecnologías aplicadas al almacenamiento del grano, este sistema de ensilado quedó obsoleto, por lo que Los Silos dejaron de cumplir la misión para la que habían sido concebidos y quedaron en desuso.

 

Tras numerosas iniciativas por parte de Burjassot, el Ayuntamiento de Valencia, con fecha 7 de febrero de 1975, acordó la cesión de uso del conjunto a favor del Ayuntamiento de Burjassot. Y en 1982 fue declarado Monumento Histórico Artístico de Carácter Nacional. Además, tiene la consideración de BIC, la máxima categoría de protección por parte de la Generalitat Valenciana.

 

En la cabecera de la explanada de los Silos se encuentra la ermita de San Roque, datada en el siglo XVII, si bien la primitiva debió ser edificada a finales del siglo XV. En 1908 se construyó la actual capilla de la comunión, y en 1929 el mausoleo dedicado al Obispo Muñoz Izquierdo, natural de Burjassot y que llegó a ser Obispo de Vich.

 

La ermita fue donada en 1758 al Ayuntamiento de Burjassot por el Real Colegio del Corpus Christi de Valencia, institución creada por San Juan de Ribera, que a su vez fue señor territorial del lugar de Burjassot, para que sirviera perpetuamente al culto a la Virgen de la Cabeza, patrona de este municipio, y cuya imagen fue donada al municipio por el referido San Juan de Ribera. Dicha ermita fue inscrita en el inventario municipal de bienes en 1929.

AMIGOS DE LOS SILOS DE BURJASSOT

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